El desarrollo de internet ha supuesto importantes cambios en los esquemas del mercado económico y de comunicación de la ciencia. La cultura, la educación, la memoria colectiva y personal. Todo el quehacer humano implicado con la información, incluido la propia web está experimentando un proceso de transformación. Estamos evolucionando de una de naturaleza estática, empleada básicamente para localizar información y con escasa interactividad, a un nuevo espacio cuyo núcleo fundamental es la participación y colaboración.

Berners-Lee la ideó como un espacio colaborativo de intercambio de información con sus colegas del CERN. Con la aparición de la web 2.0 -la Web social-, de algún modo, estamos volviendo a asumir algunos de los principios que fueron fundamentales en sus orígenes, lo que supone una nueva oportunidad de fomentar y potenciar la transmisión de conocimiento, así como de darle visibilidad al mismo.

En esencia nos encontramos en un momento clave para el desarrollo web, entrando de lleno a considerar cuestiones que aunque no son nuevas, ahora toman verdadero valor porque es más necesario que nunca aplicarlas correctamente. Nos referimos a la accesibilidad, usabilidad y posicionamiento.

Un portal web ya no puede ser más o menos interactivo, que se actualice con más o menos frecuencia, que tenga más o menos contenidos. Hoy y mañana mucho más, en Internet sólo sobrevivirán, como en el mercado real, los bien posicionados. Para ello resulta imprescindible superar unos mínimos de calidad. La calidad formal dependerá de unos criterios comunes a la plataforma sobre la que se difunden: aspectos relativos a su accesibilidad, usabilidad, a los servicios de valor añadido, etc.

Para entender la usabilidad, tomamos en consideración su definición más extendida, que es la ofrecida por la ISO, y que define usabilidad como el “grado de eficacia, eficiencia y satisfacción con la que usuarios específicos pueden lograr objetivos específicos, en contextos de uso específicos”[1].

Usabilidad y accesibilidad son aspectos indisociables. El diseño accesible de sitios web no sólo ha de cumplir una función social (garantizar el acceso a las personas con discapacidades) sino que debe ser el resultado de la aplicación de un conjunto de directrices que deben interpretarse como reivindicaciones de toda la sociedad. Lazar sostiene que la clave del desarrollo de los sitios web consiste en centrarse en el usuario, de manera que el desarrollador debe supeditar su interés a las necesidades del usuario[2].

Posicionar es colocar alguna cosa en su lugar óptimo. En el ámbito de la world wide web según Codina: posicionar un sitio significa optimizarlo para que aparezca en las primeras posiciones de las páginas de resultados de los motores de búsqueda. Así mismo, podemos definir posicionamiento web como el conjunto de procedimientos y técnicas que tienen como finalidad dotar a un sitio o a una página web de la máxima visibilidad en Internet[3].

La usabilidad en el entorno web se refiere a la facilidad que tiene un usuario para interactuar con el sistema de información digital, lo agradable que le resulta, la facilidad y sencillez para encontrar lo que busca, etc. La accesibilidad es para nosotros capacitar para soslayar toda discapacidad tecnológica. Y además se han de considerar otros aspectos, como la asignación de metadatos, la consistencia de las categorizaciones de un sitio, la consulta y disposición de sus contenidos y otras más. Todas ellas en definitiva describen la arquitectura de la información como «el arte y la ciencia de estructurar y clasificar sitios web e intranets para ayudar a las personas a encontrar y administrar información»[4].

Pero con todo, desde la aparición del lenguaje, desde la revolución que trajo consigo la imprenta a la ebullición de la impresión digital «lo importante no es el objeto libro, papiro, tablilla sumeria o pantalla, sino los bienes inmateriales que proporciona el texto al que lo lee: sabiduría, conocimiento, diversión, evasión, reflexión, entretenimiento»[5]. Lo que importa es el acceso a la cultura para y por todos. Cuando en el mundo desarrollado hablamos de la alfabetización informacional[6], aún persisten escandalosamente importantes núcleos de población analfabetos esparcidos por los países no desarrollados o en vías de desarrollo.

Por mor de una urgente democratización y globalización de la cultura debemos trabajar con más celo por la accesibilidad y usabilidad, sin dejarnos cegar porque la realidad es tal cual dada nuestra condición humana.

 

 


 NOTAS:

[1] ISO/IEC 9126-1:2001: Software engineering. Product quality. Part 1: Quality model.

[2] Lazar, Jonathan (2006). Web Usability: A User-Centered Design Approach. Boston: Pearson Eduacation.

[3] Codina, Lluís. “Posicionamiento web: conceptos y ciclo de vida”. En: Anuario Hipertext.net, mayo 2004 [Consultado el 21.04.07].

[4] Hernández, Tony; Méndez, Eva M. y Arellano, Carmen (2007). Curso de Arquitectura de la información para el diseño de sedes web. SEDIC, Asociación Española de Documentación e Información.

[5] Lozano, Irene. “No hay réquiem para el libro todavía”. En: Revista de Occidente. nº 308, Enero 2007 [Consultado el 21.04.07].

[6] Sobre Alfabetización informacional puede recurrirse a: INFODOC [Consultado el 21.04.07].

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