Tal como ya se ha indicado, es la capacidad innovadora uno de los rasgos que distinguen a los servicios de información que los dota como empresas culturales diferenciándolas de las empresas documentales[1]. Y es que aunque mayoritariamente sean instituciones no lucrativas y no empresariales, son organizaciones[2] que deben ir más allá sobre el comportamiento social de la población. Con el más allá, se indica que, con ser ya importante cumplir con su objeto de informar y educar objetivamente, procuran una estrategia proactiva acerca de los beneficios o perjuicios que ocasionan determinados comportamientos inhibidores culturales y sociales.

Aprendí del profesor Miguel Santesmases, que la teoría tradicional del marketing sostiene que la empresa procura satisfacer necesidades existentes entre los consumidores para tener éxito[3]. Siendo el “mercado”, tanto el punto de partida como el de llegada en este proceso de alcanzar la satisfacción. Continuar leyendo »