La minería de datos se aplica para obtener información previamente desconocida, válida y transformable a partir de grandes volúmenes de datos para utilizarla posteriormente en la toma de decisiones. Pero, según vemos a medida que la vida cotidiana se digitaliza, se impone el ‘data mining‘ para desentrañar pautas sobre nuestro comportamiento, para elaborar modelos predictivos y aplicarlos al: Comercio (conocer el patrón de compras del cliente, diseñar mejores campañas de publicidad y aumentar las ventas), Empleo (cuantificar las habilidades de los trabajadores o localizar trabajadores descontentos), Elecciones (encuestas para conocer con detalle las inquietudes y los intereses del votante y sí perfilar mejores campañas), Medicina (tratar bases de datos biológicos para emplearlas en la detección a tiempo de tumores, demencias o alzhéimer), la lucha contra el terrorismo y sobre todo para la googlemanía.

Es fundamental para las técnicas de posicionamiento o el marketing virtual, ya que como en la vida real el modelo de mercado que se impone en internet no es nada neutro. La Minería Web tiene por objeto proporcionar a los usuarios procedimientos inteligentes de búsqueda de información, productos o servicios que se adaptan a sus preferencias. Creo que unida a la Web semántica, basada en el significado que facilita el acceso a la información, que se apoya en lenguajes universales que permiten definir y estructurar los contenidos estableciendo ontologías para dominios especializados de información, puede contribuir significativamente a hacer más efectiva la reutilización, búsqueda, y recuperación de información en la red.

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