Hoy hubiera cumplido 101 años Adolfo Correia Rocha que en 1934 comenzó a firmar sus obras con el seudónimo de Miguel Torga. Sobresalió como poeta: «Un poeta, por pobre que sea, tiene siempre para dar. Pero todo poeta es un desesperado que no desespera» (Diário; 27.11.57). Un poeta firmemente identificado con su tierra. Y en su Tierra un sólo poeta, el negrilho, un árbol-poeta:

Na terra onde nasci há um só poeta.
Os meus versos são folhas dos seus ramos.
Quando chego de longe e conversamos,
É ele que me revela o mundo visitado.
Desce a noite do céu, ergue-se a madrugada,
E a luz do sol aceso ou apagado
É nos seus olhos que se vê pousada …(Diário; 26.04.54).

Miguel Torga amó la vida y defendió la libertad, su condición de ser libre: «no valgo más que para ser libre» (Diário; 04.05.83). Lo mejor que supo hacer, además de escribir, es ser humano denunciando la condición inhumana de todo poder: «Hay en mí una raíz anarquista que no me deja soportar el poder. Me opongo a él porque degrada a todos: a quien lo ejerce y a quien lo tolera»(Diário; 09.09.1956).

Adolfo Correia Rocha falleció el 17 de enero de 1995 pero Miguel Torga sigue viviendo en la Tierra y con los hombres, aquí tienen su biobibliografía (contiene 106 enlaces, de ellos 16 son textos complementarios - documentos digitalizados).