Escrito por José María Vivancos en Junio 2nd, 2008
Desde el romanticismo – finales del siglo XVIII - hasta hoy, no han sido pocos, los que han sugerido que toda producción literaria es autobiográfica. Y actualmente sigue vigente el problema autobiográfico enfrentando a dos corrientes críticas, cuyas interpretaciones se verán más adelante, una, la de los deconstruccionistas que en línea con la proposición antes indicada, sostienen que «toda autobiografía se ha literaturizado», frente a otra de los pragmáticos, que abogan por «afirmar una especificidad genérica a la escritura del yo al margen de la ficción».
Desde ya expondré mi alineación con una tercera corriente, entre los que se encuentran estudiosos de la temática como el ya citado profesor José María Pozuelo que, sin pretender situar sus criterios en la síntesis de las anteriores – muy al uso en la historia de los planteamientos de investigación cuando pretenden alcanzar una definición de consenso sobre una disciplina o campo de estudio -, ni partir de una visión híbrida – muy fácil de objetivar -, proponen que el discurso autobiográfico es un género autónomo y fronterizo («frontera convencional»[1]) entre el discurso histórico vs discurso literario.
La modernidad y la posmodernidad han cuestionado permanentemente el concepto de género, enfatizando y justificando la libertad ilimitada de la escritura y la trasgresión de todas las reglas. Admitir la libertad y singularidad de cada escritor y su obra no está reñida con la existencia de los géneros literarios, es posible y necesario aceptar con Genette los géneros como «categorías propiamente literarias»[2] que «se especifican por el hecho de representar la realidad de modo particular y presentar caracteres estructurales distintos. Cada género literario representa un dominio particular de la experiencia humana, […y…] cada género representa al hombre y al mundo a través de una técnica y de una estilística propias […]»[3]. Continuar leyendo »
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Etiquetas: Antonio Gramsci, Émile Benveniste, deconstruccionismo literario, deixis, diarismo, discurso autobiográfico, Gérad Genette, José María Pozuelo Yvancos, Miguel Torga, modernidad-posmodernidad, Pierre Bourdieu, pragmatismo literario, Vitor M. Aguiar de Silva
Escrito por José María Vivancos en Mayo 15th, 2008
Durante tiempo se ha visto como rasgo importante del texto autobiográfico el que se encuentre escrito en primera persona – escribo yo - con la intención de dar más verosimilitud al texto (narración autodiegética), mientras de la biografía clásica que esté escrita en tercera persona gramatical (heterodiegética)[1], haciendo gala de su carácter científico. Hoy se sigue enseñando en las aulas universitarias la conveniencia de no personalizar los escritos o documentos, tendiéndose a utilizar el impersonal (“se analiza”, “se concluye”, “se observa”, etc.). Y en muchas ocasiones «la reflexividad es un instrumento necesario para presentar el yo en la vida cotidiana»[2].
Este argumento de los caracteres de la voz narrativa no es erróneo, pero como se verá es claramente insuficiente para clasificar la escritura del yo. Del análisis de los propios textos a lo largo de la historia literaria, se extraen numerosos testimonios – narrativa homodiegética – de que el narrador, registrado en primera persona, acude en el discurso a relatar episodios biográficos de un personaje principal distinto a él. También ocurre que dándose la identidad del narrador y del personaje principal, el narrador no usa la primera persona gramatical y acude a la tercera persona, incluso al “tu” y a combinar las formas nominales, distintos procedimientos para dar la sensación de objetividad y distanciamiento púdico/irónico o causar efectos de desdoblamiento de personalidad[3]. Continuar leyendo »
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Etiquetas: Albert Boadella, autobiografías, biografías, Gérad Genette, heterodiegética, Jesús M. de Miguel, Jorge Semprún, Juan Goytisolo, narración autodiegética, pacto autobiográfico, personas gramaticales, Philippe Lejeune
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