Hacen 25 años ya, que nuestros Ayuntamientos adquirían una configuración democrática. Resulta evidente, que sin un poder local representativo de los intereses de los ciudadanos, las cosas no hubieran cambiado como lo han hecho en tan poco tiempo. Afortunadamente, las parcelas culturales han sido de las que más sensiblemente han experimentado una notable mejoría, aunque quede todavía mucho por hacer.

Nuestras bibliotecas públicas han logrado un espectacular cambio para mejor, pero claro está, aún es necesario progresar, porque la calidad y cantidad de sus servicios aún dista mucho de lo que ofrecen éstas en otros países de Europa. Pero conviene tener presente que la tradición democrática, los hábitos de lectura y sobre todo los presupuestos financieros con los que cuentan, también se diferencian de manera ostensible respecto a las nuestras.

La semana pasada, en concreto el viernes día 23, se clausuraban en Peñaranda de Bracamonte (Salamanca) el I Encuentro Bibliotecas y Municipio: la Administración Local y las Bibliotecas en la Democracia. Precisamente ese día 23, se expuso las conclusiones del “Informe de situación de las bibliotecas públicas en España”, que puede ser consultado en las siguientes direcciones:

Travesía -del Ministerio de Cultura cuya Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria y la Fundación Germán Sánchez Ruipérez fueron los organizadores del evento con la colaboración de la Universidad de Salamanca, la Federación Española de Municipios y Provincias y del Ayuntamiento de Peñaranda de Bracamonte.

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