Racionalización. La totalización de las informaciones
Escrituras del «yo», Principal Mayo 27th, 2008Como hemos visto ya, las auto/biografías tratan de recuperar el pasado, los hechos históricos y sus motivaciones, procurando re-construir la vida individual, interpretándola el propio personaje (A = N = P = A) desde el presente en el caso de las autobiografías, o (re)construyéndola un tercero (A = N ≠ P ≠ A) con todas las informaciones a su alcance, que es el supuesto en el cual se encuentran las biografías y las historias de vida (que siempre son inducidas por un científico o investigador social). Todas ellas tienen en común el objetivo de retratar una realidad exterior/interior y someterse a su verificación. Este pacto referencial les distingue de las narraciones heterodiegéticas o ficcionales[1].
La mayoría de las auto/biografías están escritas con una estrategia/estructura cronológica de la cuna a la tumba, menos las autobiografías propiamente dichas claro está. La autobiografía es una historia que nunca podrá ser completada por su autor, queda inconclusa antes de la muerte del personaje. La muerte que será argumento inspirador, incluso obsesivo, para gran parte de los autobiógrafos. En cambio, la secuencia temporal desde el nacimiento hasta el fallecimiento del personaje, será otro de los rasgos distintivos del texto biográfico. El «orden cronológico proporciona causalidad a la historia de vida, y por lo tanto coherencia interna»[2].
El biógrafo dispone de informaciones de naturaleza diversa, unas (documentos oficiales, fuentes biográficas y documentales[Enlaces]) son de mayor confianza que otras (declaraciones personales, memorias). En consecuencia, con la diversidad de los testimonios y a su grado de autenticidad, el biógrafo corre el peligro de enfrentarse ante planos de significación heterogéneos e irreductibles. Ahora bien, «cada información es parte integrante de un todo en continua estructuración, y revela, por eso mismo, su homogeneidad con todas las otras informaciones»[3].
El desarrollo de esta noción abre camino a la idea de que «la biografía es un escenario ocupado por bloques de sentidos, variados y discontinuos, aunque sujetos a una ordenación». Discontinuidad que no es difícil de explicarse por el hecho de que la biografía de alguien se escribe después de su muerte. «El texto nos revela, en este caso, un sujeto disperso. La erosión del tiempo reduce la existencia pasada a algunos pormenores más significativos, a algunos biografemas o anamnesis [reminiscencias] aisladas que el biógrafo atribuye al objeto del enunciado»[4]. La discontinuidad de los datos, se origina por la ausencia de un sujeto vivo unificador.
No ocurre de igual manera con los hechos en la autobiografía - y aquí se destaca otra diferencia fundamental – que, «por presuponer la identidad narrador/personaje principal, podrá ser definida como escritura de la historia de una personalidad implicando la vida de esa misma personalidad»[5]. Y aunque la lectura de la autobiografía se asemeja a la de la biografía, ella – la autobiografía - constituye una reconstrucción presente del pasado, a través de una sucesión de informaciones dadas que se estructuran en un todo. Procede «de la auto-interpretación y de una continua “búsqueda del yo”, [...fácilmente se...] concluye que existe en él en menor grado el peligro de totalización de la informaciones, ya porque el narrador/personaje está vivo y es consecuentemente profundo conocedor de las fuentes, ya porque se acredita en la realidad plural de su “yo”»[6].
Lamego, 5 de octubre de 1946. En una ocasión escribí unas
páginas acerca de un período de mi niñez que transcurrió
aquí. Pero no me gustó el resultado. La infancia no puede
revivirse ni con el recuerdo ni con la imaginación. Cuando
mucho, lo que se crea es otra infancia. Las escenas ingenuas,
precisamente por ser ingenuas, eran inconsciente; y las
humillaciones, de dolorosas que eran, no hay memoria que
soporte el expresarlas de manera perfecta.Coimbra, 19 de enero de 1950. Es difícil, pero hemos de tener
el coraje de quedarnos solos. Una única voz es suficiente para
enfrentarse al mundo y tener razón. La muerte está sola
contra la vida, y ahí está, como verdad indiscutible.Gerés, 14 de agosto de 1962. Esta obsesión mía por el tiempo
es insufrible. Devoro cada momento con una ansiedad tal que
me veo igual que esos niños ávidos que mordisquean el seno
materno hasta hacer doloroso el acto placentero del
amamantamiento. Por culpa de esta vehemencia no consigo
sentir bajo mis pies ningún instante firme. El presente que
estoy pisando es siempre futuro. Cuando aún estoy cruzando
el río, ya he desembarcado en la otra orilla. En la otra orilla
de la angustia…[7]
De ahí se puede llegar a que los auto/biógrafos se encuentran abocados a un ejercicio racionalizador mediante la legitimación de la reconstrucción de una vida. Dicho ejercicio está sometido a la temporalidad en toda escritura auto/biográfica. Ahora bien, en la autobiografía «se enjuicia el presente, re-evaluando el pasado, y diseñan un futuro coherente. […] Está escrita hacia el futuro […y…] difícilmente se realiza en sentido cronológico estricto. Hay incursiones continuas al tiempo presente, y flash-backs del pasado». Necesariamente desvela el pasado «en forma de estratos»[8]. Y será la memoria la clave de unificación y racionalización. No olvidemos que la escritura es la memoria de la cultura y de que «la escritura fue el gran descubrimiento para vencer esta claudicación ante el tiempo, esta limitación ante el presente»[9], como admirablemente nos lo describe Emilio Lledó.
Tal como se ha visto, la biografía es comparable a un conjunto de bloques de sentidos variados y dispersos. Es de su ordenación temática, retórica y fraseológica de donde surge un diagrama del personaje retratado. «Al concepto de copia se sobrepone el de analogía diagramática, y el texto biográfico es así concebido como una representación cubista, en la que los sentidos se yuxtaponen y amontonan, de forma para constituir por sí mismo un todo significativo. Al conjunto de sentidos particulares se van acrecentando el sentido suplementario de la propia ordenación de los bloques informativos»[10]. En la biografía, donde tal ordenación es de la responsabilidad de un narrador/sujeto distinto al personaje central, su sentido último nada acrecienta en relación al héroe del enunciado o «actante ejecutor de una trayectoria vital»[11], ya que sólo dice respecto al narrador extra u homodiegético. Es el biógrafo el que relata, argumenta y depura las fuentes historiográficas[12], y el que con cierta frecuencia se preocupa de insistir que se ha documentado bien para narrar lo que ha acontecido realmente.
Ya se puede concluir en lo que caracteriza al espacio biográfico:
1. Mayormente un relato en tercera persona y en prosa – aunque ocasionalmente existan hagiografías en verso -.
2. La relación de semejanza entre el personaje y el modelo tiene una función primordial y es bilateral (autor y modelo son elementos independientes y diferenciados).
3. Obra sobre la vida de un personaje histórico, principalmente, ordenada con una secuencia temporal cronológica (de la cuna a la tumba).
4. En la mayoría de los casos son historias individuales (raramente sobre colectivos o instituciones), en las cuales, se destaca su carácter utilitario e informativo.
5. El proyecto del biógrafo es (re)construir un pasado y retratar al personaje y su realidad – extra-textual -, sometiéndola a la verificación de lectores/receptores. Concluye un pacto referencial.
6. El narrador/autor – el biógrafo – debe procurar la objetividad, al igual, que la veracidad de los hechos relatados, permitiendo que el lector deduzca sus propias conclusiones.
7. Para la investigación y elaboración, el biógrafo, aplica métodos de interpretación diferentes: historiográficos, antropológicos, filosóficos, psicológicos, psicoanalíticos, etc.
8. El discurso biblio-bio-gráfico, que se estructura a partir de la interacción vida-obra del personaje/modelo, lo ordena el biógrafo, buscando una totalización del biografiado. Así, son como una ventana abierta e integrada en la realidad social que re-crea.
9. Historias de individuos sobresalientes (héroes/protagonistas) que, gracias a un pacto de lectura, el receptor/lector puede re-crearlas.
10. El lector suele reconocer y confiar en la autoridad del biógrafo.
11. No son una serie de hechos puntuales (o momentos estelares) de la vida, constituyen un relato para entender una vida.
12. Pueden ser o aspiran a ser: ciencia & arte[13].
NOTAS:
[1]Sobre los rasgos diferenciadores entre la novela (pacto novelesco) y el resto de obras no ficcionales (pacto referencial), véanse los textos de las notas 12 y 13.
[2]Miguel, Jesús M. de (1996) “Auto/biografías”. Cuadernos Metodológicos, nº 17 enero de 1996. Madrid: CIS-Centro de Investigaciones Sociológicas. p. 40.En relación a la muerte, sin menospreciar que represente un rasgo diferencial de la biografía vs autobiografía, actualmente al ser corriente, incluso se entiende como signo de modernidad, que los biógrafos no la contemplen dentro del relato de su personaje (sea dicho en honor a la verdad, mayormente en las biografías literarias o biografías de escritores por escritores), puede disuadir a que algunos (véase en esta misma nota la cita de Alicia Molero) la sigan considerando – la muerte - como diferencia fundamental tal como la siguen apreciando otros (véase en esta misma nota la cita de María Antonia Álvarez). No obstante, se debe mantener que la «ordenación cronológica de los hechos», de la cuna a la tumba, tal como sostiene Ricardo Senabre en su ponencia “Sobre el estatuto genérico de la biografía”. En: Romera Castillo, José y Gutiérrez Carbajo (Eds.) (1998) Biografías literarias (1975-1997). Actas del VII Seminario Internacional del Instituto de Semiótica Literaria, Teatral y Nuevas Tecnologías de la UNED. Madrid: Visor Libros. p. 33.
> Molero de de la Iglesia, Alicia (1998) “Los sujetos literarios de la creación biográfica”. En: Romera Castillo, José y Gutiérrez Carbajo (Eds.), ibid. p. 527 y 529: «La no inscripción de la muerte del personaje en las biografías de los contemporáneos ha acabado con el rasgo semánticó que las diferenciaba, dentro, de las preceptivas figuras biográficas que atañen tanto a la biografía como a la autobiografía (tiempo y lugar de nacimiento, madre, padre y familia, espacio doméstico, etc.); con la incorporación del modo introspectivo al discurso biográfico, el reconocimiento de la vida interior ha venido a ser signo de modernidad para ambas variantes referenciales. […] La preferencia que ha mostrado el historiador moderno por el sujeto literario, explicada en función de la afinidad entre hombres de letras, podría convertirse en exaltación cuando ambos comparten oficio y se propicia cierta transferencialidad de la emoción poética; entonces, no sólo el personaje hablará con la voz del autor sino que éste puede acabar confundiéndose con su propia creación. Si tomamos algunos ejemplos recientes de obras biográficas que los profesionales de la literatura dedican a otros de su misma condición, notaremos que la atracción ejercida por la figura y el entorno del biografiado sobre su biógrafo redunda en beneficio de la creación literaria.»
> Álvarez, María Antonia (1998) “Biografía literaria de Henry james: recuperación del yo en otro discurso narrativo”. En: Romera Castillo, José y Gutiérrez Carbajo (Eds.), ibid. p. 304 y 305: «Entre las diferencias fundamentales de la biografía con el género autobiográfico está el papel de la muerte. Las autobiografías no finalizan con la muerte del personaje. La esencia de cualquier autobiografía es que jamás puede llegar hasta el fin, nunca puede decir la última palabra, como hace el biógrafo. Si uno de los móviles fundamentales del escritor es triunfar sobre la muerte, nunca llega a conocer si alcanzará este fin. Por el contrario, el biógrafo, desde el momento en que comienza a escribir, sabe que la memoria de su personaje ya se ha perpetuado más allá de la muerte. La ausencia de la muerte en la narración es una de las condiciones inherentes a la autobiografía. […] El orden de presentación es otro elemento que diferencia el género autobiográfico del biográfico. El primero procede remontando el curso del tiempo, partiendo del presente de la narración para alcanzar el pasado de la experiencia, objeto de su obra; el segundo también escribe en el presente, pero cuando habla de la infancia de su personaje, sus conocimientos proceden de la documentación que posee, no de su experiencia. El autobiógrafo percibe su vida como compuesta de estratos de recuerdos entre los cuales el más elevado, el que está en la superficie, es el último, el que limita con el presente, mientras que la vida que ha de construir el biógrafo, basándose en la documentación que posee, consta de episodios dispuestos cronológicamente en sentido inverso, del nacimiento a la muerte.»
[3]Rocha, Clara (1977) O espaço autobiográfico em Miguel Torga. Coimbra: Livraria Almedina. p. 56.
[4]Rocha, Clara (1977) ibid. p. 57. Los biografemas fueron definidos por Roland Barthes como «una serie de destellos de sentido que conforman algo así como “una historia pulverizada” de un narrador, de un de un pintor, de un poeta» En: (1975) Roland Barthes par Roland Barthes. París: Seuil. p. 114. Aquí se puede comprender como un intentar programar la biografía de un escritor a través de lo escrito en sus libros.
[5]Rocha, Clara (1977) ibid. p. 57.
[6]Rocha, Clara (1977) ibid. p. 57.
[7]Torga, Miguel (1988) Diario (1932-1987). Selección, traducción, índices y notas de Eloísa Álvarez. Madrid: Alianza. pp. 118, 144 y 271.
[8]Miguel, Jesús M. de (1996) op. cit 15, 28 y 29.
[9]Aunque tendremos ocasión de tratar la memoria como clave en la escritura autobiográfica, más adelante en “Memoria y escritura”, pueden leer el texto que bajo ese epígrafe le dedica el gran pensador español del cual tengo el privilegio de haber sido alumno, en la obra que le valió para recibir el premio Nacional de Ensayo en 1992:
> Lledó, Emilio (1998) El silencio de la escritura. Madrid: Espasa Calpe.
[10]Rocha, Clara (1977) op. cit p. 58-59. El concepto de copia certificada o compulsada es el argumento de partida y llegada para Philippe Lejeune sobre la autobiografía, de identidad y semejanza como elementos contrapuestos entre “biografía vs autobiografía”. En: (1994) El pacto autobiográfico y otros escritos. Madrid: Megazul-Endymion. pp. 75-81.
[11]Romera Castillo, José (2006) De primera mano. Sobre escritura autobiográfica en España (siglo XX). Madrid: Visor Libros. p. 40.
[12]«La depuración de los métodos historiográficos es un proceso lento» del profesor Ricardo Senabre que impartió en octubre de 2004 un curso de doctorado en el Graduate Center de la City University of New Cork (que con la Universidad de Valladolid conforman las sedes permanentes de la cátedra dedicada al estudio de la literatura española contemporánea “Cátedra Miguel Delibes”), cuyas lecciones ha recogido en un librito, que lejos de lo peyorativo se trata de un libro de cabecera (según la apreciación que haría de él Marguerite Yourcenar): (2005) Metáfora y novela. Valladolid: Cátedra Miguel Delibes. De él pueden leer su capítulo: “De la historia a la novela”.
[13]Entiendo que así queda subrayado la definición de biografía que propone Daniel Madelénat, del cual por su interés e importancia, incluyo aquí para que lo puedan leer su ponencia “La biographie littéraire aujourd’hui” al VII Seminario Internacional del ISLTYNT-UNED. En: Romera Castillo, José y Gutiérrez Carbajo (Eds.) (1998) Biografías literarias (1975-1997). Actas del VII Seminario Internacional del Instituto de Semiótica Literaria, Teatral y Nuevas Tecnologías de la UNED. Madrid: Visor Libros. pp. 39-53.
→ Biografías Líderes Políticos CIDOB
→ Biografias y Vidas
→ Biographical Dictionary
→ Biographie.net
→ Biography.com
→ Busca biografías
→ ConocimientosWeb
→ Diccionario Ilustrado de Términos Médicos
→ Enciclopaedia Britannica
→ Enciclopedia Larousse
→ Enciclopedia libre Wikipedia
→ Enciclopedia Microsoft Encarta
→ Enciclopedia Salvat
→ Enciclopedia Santillana Kalipedia
→ Enciclopedia Universal Micronet
→ Glosario del Movimiento por el acceso abierto
→ The History Channel
→ The Internet Movie Database (IMDb)
→ Marquis Who’s Who
→ Nobelprize.org
→ Online Dictionary, Encyclopedia and Thesaurus
→ United Nations Cartographic Section
→ The World Factbook CIA
→ World History : HyperHistory
→ Who’s who
→ WordReference Dictionary
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