▽ No corren buenos tiempos para Lula y su gobierno. Según todas las noticias, Brasil vive nuevamente inmerso en una importante crisis. ¿Crisis de qué? El pasado 18 de febrero Tarso Genro (1) (ministro de Educación, que ya había sido ministro para el Desarrollo Económico y Social de Brasil) elogiaba los logros de su gobierno y la credibilidad que su país había alcanzado en el concierto internacional. Pero existen intereses para socavar el avance. Siempre hay a quién no le interesa el progreso. Es más, en la historia de la humanidad toda corriente reformadora lleva aparejada su contracorriente, llámese como quieran, son los inmovilistas. Aunque no debemos dar de lado las razones que explican el porqué siempre los más “desfavorecidos”, en ciertos momentos históricos, parecen ser los aliados más fervientes, el caldo de cultivo para los ideólogos del inmovilismo. Hace ya tiempo que dejé de creer en los políticos, y más en el halo mesiánico del cual suelen investirse determinados personajes en la vida. Nunca serán creíbles aquellos que “meten la mano en el cajón”. Nunca debe ser justificable la corrupción. Hoy,… la tarea mínima consiste en mejorarlo todo. Nada menos. Recuperando previamente los valores del humanismo, es decir, la razón, el sentido de la historia, la duda, la apreciación de la persona (2). Tampoco en esto caben medias tintas, o se es o no se es. Ahora, ya suenan voces para decir ahí están los de siempre, los socavadores del poder popular. Cuando leo estos días artículos tratando de salvar la imagen del gobierno brasileño, venezolano, etc., me embarga la tristeza. Horroriza pensar que es bueno políticamente hablando, por ejemplo sostener la ignorancia. Ahí tenemos al presidente americano, sin saber cómo conducir a su país ante un desastre natural, pero tuvo la osadía de tratar de poner orden fuera de casa. Hoy, creo que debe pesarle más que nunca; ya no presumirá por ello. Entiendo que la guerra contra la corrupción no perjudica al mundo (3). Otras guerras sí que son malvadas para la humanidad, como dice el profesor Lledó debemos defendernos contra el más grande de los males, la ignorancia, la irracionalidad, la sinrazón y ningún medio de combate mejor para ello que la pasión por saber (4).


(1) Genro, Tarso. “Lula, la economía brasileña y las políticas sociales“. EL PAIS, 18 de febrero de 2005, p. 72 Disponible en Web: o Consulta:
(2) Merece la pena leer el pequeño artículo sobre lo que «Hoy las ciencias adelantan» de Buenaventura, Ramón: “La cultura inútil”. ABCD las artes y las letras ABC, 709, semana del 3 al 9 de septiembre de 2005, p. 62 Consulta:
(3) Editorial en EL PAIS, en la cual justifica la corrupción Moisés Naim (ilustre profesor del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), editor y redactor de FOREIGN POLICY, revista líder a nivel mundial en los ámbitos de la información política y económica internacional): Naím, MoisésLa guerra contra la corrupción perjudica al mundo“. EL PAIS, 3 de marzo de 2005, p. 13-14 Disponible en Web: o Consulta:
(4) Lledó, Emilio. “Pasión por saber“. EL PAIS, 4 de septiembre de 2005, p. 36 Disponible en Web: o Consulta:

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