Frutos de outono.
Desarrollo sostenible, Poesía Iberoamericana, Principal Octubre 31st, 2006Del inmenso y admirable patrimonio natural de la Sierra de las Nieves (Málaga) son (re)conocidos mundialmente el Pinsapo (Abies pinsapo) y la Cabra montés (Capra pyrenaica hispanica). Aunque el pinsapo y el Pinsapar son las estrellas de la sierra desde hace millones de años, llegando a este tiempo del año, tras las primeras lluvias frías, acontecen dos fenómenos sobrecogedores, son de esas maravillas intimidadoras, que si bien suceden anualmente desde antaño, extrañamente sorprenden a los naturalistas y seducen a los poetas:
El amor, como la naturaleza, es para los poetas “surtidor de estrellas”. Y qué es el poeta sino un “sembrador de estrellas”:
…Y era el Amor, como una roja llama…
—Nerviosa mano en la vibrante cuerda
ponía un largo suspirar de oro,
que se trocaba en surtidor de estrellas—.
[...]
Tal vez la mano, en sueños,
del sembrador de estrellas
hizo sonar la música olvidada
como una nota de la lira inmensa,
y la ola humilde a nuestros labios vino
de unas pocas palabras verdaderas. (Antonio Machado:[1])
Al norte de la comarca de la Sierra de las Nieves en El Burgo, puede quedarse uno absorto con la destellante imagen rojiza que adquiere el enorme Cornicabral del Valle de Lifa merced a los otoñizos rayos del sol y coronado por la Torre árabe de Lifa, en el antiguo camino de El Burgo a Ronda por el Cortijo de Buenavista. La Cornicabra (Anacardiaceae pistacia terebinthus) es un arbusto típico del matorral mediterráneo que se diferencia por ser de hojas caducas y presentar agallas (especie de tumor exterior que forman las plantas como reacción a la picadura de algunos insectos) en forma de cuerno de cabra, que son ricas en sustancias tánicas y propiedades astringentes, diuréticas y afrodisíacas. De su corteza se obtiene la trementina de Quío.
Al sur de la Reserva de la Biosfera de Sierra de las Nieves[2], entorno al Pantano de Río Verde, acercándose al Hoyo del Bote, en la Sierra Real de Istán, sentado bajo el Castaño Santo, abstraernos de todo contemplando el revoloteo musical e incesante de las Golondrinas daúricas (Hirundo daurica). Su apariencia se distingue notablemente de la Golondrina común por el color ocráceo o castaño rojizo de vientre, pecho y garganta, fácilmente visible por su vuelo suave y en círculos, alterado por rápidos batidos de alas con planeos prolongados y a veces a ras del suelo. También se distinguen curiosamente, porque ya en estos días, realizan su migración por niveles altitudinales. Es decir, bajan de alturas medias de entre los 1.000 ≅ 600 m. -propias de la vegetación boscosa del alcornocal, pinar y matorral a pisos más bajos, característicos de la vegetación de ribera- a las de los 300 ≅ 150 m. sobre el nivel del mar. El numeroso contingente de las Daúricas de la Sierra de las Nieves, desisten de desplazarse a latitudes más al sur, del paso otoñal por el Estrecho de Gibraltar, para continuar alegrándonos los sentidos.
Así inicio una serie de interpretaciones acerca del outono[3] y su analogía con la decadencia:
O Espírito do OutonoTerei de falar do espírito do outono
agora que setembro
chegou ao fim. (Espírito
é palavra suspeita: não há
hipócrita que não se abrigue
à sua sombra .) Será
a embriaguez? O vento matinal
arrastando folhas
raparigas canções?
O sopro frio das estrelas?
Será a beleza,
o espírito do outono? Há um limite
para o homem, um limite
para suportar o peso do mundo.
Da beleza, da bárbara
orgulhosa beleza, quem sabe defender-se
sem medo do coração lhe rebentar? (Eugénio de Andrade[4])
Continuará con «Frutos del otoño»[5]:
Como poso del cielo en la tierra
resplende tu pompa,
Salamanca,
del cielo platónico
que en la tarde del Renacimiento
cabe el Tormes Fray Luis meditando
soñara.Sobre ti se detienen las horas,
de reveza,
soltando su jugo,
su savia de eterno,
y en tus aguas se miran los siglos
dejando a la historia
colmar tu regazo
con frutos de otoño. (Miguel de Unamuno[6])
«Frutos del otoño» versará sobre el ingente patrimonio cultural de Salamanca.
NOTAS:
[1] Machado, Manuel y Antonio (1973). Obras completas. Madrid: Plenitud. p. 660-661, 674-675 y 732-733.
[2] Más información en:
- Romero, José María; Navarro, Rocío; Romero, Manuel y Vivancos, José María (1996). Sierra de las Nieves y su entorno. Reserva de la Biosfera. Málaga: Área de Turismo y Desarrollo - Diputación Provincial de Málaga.
- Boletín Informativo del Comité Español del Programa Hombre y Biosfera de Unesco. 1995, nº 12 (Octubre 1995). Madrid: Comité Español del Programa MaB (Hombre y Biosfera).p. 3, 8-9.
- Enlace con la web UNESCO, People Biodiversity and Ecology
[3] outo, s. m. granzas que quedan en el tamiz después de cernir los cereales.
outonada, s. f. otoñada, tiempo o estación del Otoño; sazón de la tierra y abundancia de pastos en el Otoño.
outonal, adj. otoñal, propio del Otoño o perteneciente a él.
outonar, v. i. otoñar, pasar el Otoño; brotar en el Otoño; v. tr. cavar con las primeras aguas del Otoño.
outonico, adj. V. outonal, otoñal, otoñizo, que es propio del otoño.
outono, s. m. Otoño, estación del año que precede al Invierno; decadencia; pl. frutos cogidos en el Otoño.
Todas ellas entradas referentes al outono = otoño tomadas de: Martínez Almoyna, Julio (2000). Diccionario de portugués – espanhol. Porto: Porto Editora. p. 914.
[4] Andrade, Eugénio de (2004). Materia solar y otros libros. Obra selecta (1980-2002). Barcelona: Círculo de Lectores / Galaxia Gutenberg. p. 336-339.
[5] En: Covarrubias Orozco, Sebastián (2006). Tesoros de la lengua castellana o española (edición integral e ilustrada: Arellano, Ignacio y Zafra, Rafael). Madrid: Iberoamericana. p. 1330:
OTOÑO. Uno de los cuatro tiempos del año, lat. autumnus, cuando se hace la vendimia y se cogen las frutas, y por esta razón entienden haberse dicho ab augendo, quod eo tempore coactis fructibus agricolarum opes maxime augeantur. Otoñizo, cosa del otoño.
En: Seco, Manuel; Andrés, Olimpia y Ramos, Gabino (1999). Diccionario del español actual. Madrid: Aguilar, 2 v. p. 3328-3329:
otoñada f 1 Otoño. 2 Pastos de otoño [1].
otoñal adj 1 De(l) otoño . 2 [Pers.] de edad madura. Tb n. b) De (la) pers. Otoñal.
otoñar intr Pasar el otoño.
otoñear intr 1 Pasar el otoño. b) Estar en el otoño. 2 Tener o mostrar carácter otoñal.
otoñizo -za adj Otoñal [1].
otoño m 1 Estación templada que sigue al verano y que en el hemisferio norte abarca oficialmente del 23 de septiembre al 21 de diciembre. 2 (lit) Período de la vida en que comienza el declive de la plenitud hacia la vejez.
[6] Unamuno, Miguel de (1983). Por tierras de Portugal y de España / Andanzas y visiones españolas. México: Porrúa. p. 250-253.
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