Contradepresión
Pensamiento crítico, Principal Diciembre 31st, 2007En estos días todos los medios de comunicación suelen dedicar espacios al obituario[1] anual de ilustres personajes. Estos registros de memoria nos tienen acostumbrados al desaliento. Ya no solo, como dice el maestro Delibes, por traernos a mal traer melancólicamente hablando, incluso es cuasinorma echar de menos a alguien. Que no cunda el desassossego[2], no son horas de pasar lista.
Aunque, nuestra remembranza pretenda dirigirse principalmente hacia los que han “vivido al margen de la importancia”, es digno hoy hacer un hueco para Ramón Carnicer[3], escritor leonés de nacimiento, al que la historia le negó ciertos tributos, pero su muerte le ha ennoblecido tras una vida perseverante en «su aproximación a lo perfecto»[4], obstinándose en ser un hombre libre como diría Pessoa.
Nunca conviene detenerse en el pasado. El presente también es historia y siempre es justo anticiparse. Celebrar y agasajar a los sin nombres, a la innumerable legión de personas que se afanan y mueren por hacer la vida menos doliente, más grata la convivencia. A fin de cuentas «la depresión puede ser un estado de sentimiento normal»[5], pero se trata de “no perder la satisfacción de vivir y jamás renunciar a la esperanza de alcanzar el bienestar”. Lo contrario es la definición que el profesor Ginés Llorca da del trastorno depresivo[6].
Desde el pasado jueves, día 27 de diciembre, tras el asesinato de Benazir Bhutto, el terror y el caos[7] se están adueñando de Pakistán y arrebatándonos la tranquilidad y alegría de estas fiestas a gran parte de la humanidad. Ya se ha escrito ríos de tinta sobre la personalidad de esta mujer. De todo lo leído impresiona una frase de su autobiografía: «No elegí esta vida. Ella me eligió a mí»[8].
Así, despidamos este año, con sobradas razones para calificarle año de la contraesperanza[9], buenamente a pesar de todos los pesares. Ojalá que en el 2008 se hagan realidad muchas de nuestras ilusiones. Rememorando y escudriñando, releyendo y compartiendo: sanas costumbres. Apreciemos las siguientes citas de dos autores contemporáneos existencialistas y comprometidos socialmente:
Del novelista y ensayista portugués Vergílio Ferreira (Melo, 28 de enero de 1916 - Lisboa, 1 de marzo de 1996):
«no hay nada como el dolor para crear fraternidad […] Me llama la voz de la tierra, debo tener paciencia, porque a la fuerza que encierra no puedo oponer resistencia. […] Y miraremos el cielo limpio y sin estrellas. Y lo encontraremos perfectamente natural, porque la luz estará en nosotros. Finalmente nos levantaremos y yo bajaré hasta el río y traeré agua del cuenco de las manos. Y te la derramaré inmensamente y con calma sobe la cabeza. Y para toda la historia futura diré a nuestra eternidad
-Yo te bautizo en nombre de la Tierra, de los astros y de la perfección.
Y tú dirás está bien.»[10]
Del poeta y cantautor catalán Joan Manuel Serrat (Barcelona, 27 de diciembre de 1943 -):
«Pelea por lo que quieres
y no desesperes
si algo no anda bien.
Hoy puede ser un gran día
Y mañana también.»[11]
Dedicado especialmente a:
> Ismael, mi vecino de 74 años que desde hace 16, mima a su mujer enferma de alzeheimer.
> Andrés, compañero y padre de un enfermo esquizofrénico desde hace 14 años.
> Mercedes García (médica española) y Pilar Bouza (enfermera argentina), cooperantes de Médicos Sin Fronteras (MSF), secuestradas desde hace seis días en Bossaso (Somalia).
> A los numerosos solidarios anónimos = multidão com coração.
NOTAS:
[1] obituario [español] = obituário [português], registro de las defunciones, libro parroquial en que se anotan las partidas de defunción.
Acepciones tomadas de:
> Seco, Manuel; Andrés, Olimpia; Ramos, Gabino (1999). Diccionario del español actual, 2 vol., Madrid, Aguilar.
> Martínez Almoyna, Julio (2000). Diccionário de Português - Espanhol. Porto, Porto Editora.[2] desassossego [português] = desasosiego [español], falta de sosiego; inquietación; ansiedad.
Acepciones tomadas de los Diccionarios ya citados en nota [1].[3] «Juan Ramón Jiménez, víctima de los políticos». Harto y hastiado de las miserias del poder, de manera contundente pidió respeto a su condición de ser “un hombre libre”. Ramón Carnicer se autocalificó de independiente así: «No estoy adscrito a ningún clan, ni literario ni político». Artículos y notas necrológicas sobre el autor:
> Pujol, Carlos. “Ramón Carnicer. Gran escritor solitario.”, Necrológicas, ABC, domingo 30 de diciembre de 2007.
> Gavela, César. “El ejemplo de Ramón Carnicer.”, Opinión, DIARIO DE LEÓN, domingo 30 de diciembre de 2007.
> Trapiello, Andrés. “Junto al escritor Ramón Carnicer.”, Obituarios, EL PAÍS, domingo 30 de diciembre de 2007.
> Fernández, Fulgencio. “León. Fallece el escritor leonés Ramón Carnicer un intelectual libre y sin ataduras.”, Castilla y León, EL MUNDO, domingo 30 de diciembre de 2007.
Sobre ciertas ofrendas y contraofrendas, homenajes y reconocimientos fallidos: “tributos negados” al escritor; basta leer el artículo que premonitoriamente le dedicó: Ernesto Escapa “Zoom. Ramón Carnicer”, Castilla y León, EL MUNDO, lunes 24 de diciembre de 2007.
De la bibliografía de Ramón Carnicer merece destacarse: Donde las Hurdes se llaman Cabrera. Valladolid, Ámbito.
La primera edición data de 1964, que según el propio autor: «produjo una reacción hostil y desmesurada», representa una obra de obligada referencia en el género literario de “libros de viajes”. Pueden deleitarse con “Justina”.[4] Pessoa, Fernando (2002). Libro del desasosiego. Cuadrado, Perfecto E. (trad.). Barcelona, Acantilado. [fragmentos: 283, 287 y 288].
[5] Llorca Ramón, Ginés (1994). La depresión. Madrid, Jarpyo. [pp. 1-15].
[6] Definición tomada de la ponencia del Dr. Ginés Llorca: “Depresión: equivalentes depresivos”. Curso extraordinario la enfermedad mental. Universidad de Salamanca. Salamanca, 7 y 8 de noviembre de 2007.
[7] Arif Rafiq. “Propuestas para evitar el caos”. Internacional. Magnicidio en Pakistán. EL PAÍS, domingo 30 de diciembre de 2007.
[8] Bhutto, Benazir (1989). Hija de Oriente. Autobiografía. Barcelona, Seix Barral.
[9] Vidal-Beneyto, José. “A contra-esperanza”. Internacional. EL PAÍS, domingo 30 de diciembre de 2007, p. 10.
[10] Ferreira, Vergílio (2003). En nombre de la Tierra. Barcelona, Acantilado.
[11] Serrat, Joan Manuel (2000). Cancionero SERRAT. Madrid, Grupo Santillana de Ediciones, Aguilar. [poema completo].
Entradas Relacionadas
- No related posts
Comentarios Recientes