… algunas veces. / ALGO dentro pide / su voz y pronunciarse… Sabía de mi paisano Muñoz Rojas (1), había leído en las revistas Caracola, Caballo verde para la poesía y Aljibe algunos poemas sueltos suyos, además fue antiguo alumno de los jesuitas de El Palo al igual que yo, sólo que unos 50 años antes. Nombrado hijo predilecto de Málaga en 1998 como ya lo habían sido otros destacados poetas de la generación del 27. También en 1998 fue galardonado con el Nacional de Poesía por su obra “Objetos perdidos”. Aunque debo confesar que es a partir del verano del 2002 -tras serle otorgado el premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana- cuando empiezo realmente a leerle, porque no se conoce a un poeta hasta que no te deje embelesado su obra, cuando tu pensamiento se sienta embebido por el interés descriptivo de sus versos. Así fue, tras recordarme la estampa de la «Tierra eterna», con el cual acaba su libro de prosa poética “Las cosas del campo” (2), probablemente uno de los más hermosos en su género, tal como ya lo expresó Dámaso Alonso en 1951: sencillamente, el libro de prosa más bello y más emocionado, que yo he leído desde que soy hombre,…

(1) De su último libro de poemas que he leído este verano:
Muñoz Rojas, José Antonio (2005) “Algunas veces” En: Rescoldos. Sevilla, Point de Lunettes, 76 p. ISBN: 8493248789
CUANDO se tiene la palabra dentro / en que se encarnan aire y significado, / todo dentro es hervir confuso, / no resuelto temblor que bulle dentro, / tantos rescoldos que no rompen en llama, / tantos rotos cristales hirientes dentro, / que sólo la palabra resuelve en libertad, / algunas veces. / ALGO dentro pide / su voz y pronunciarse. Una cadena / nos ata y nos dispone así a la angustia / de la libertad. Uncidos vamos / al tiempo, nuestra yunta, / la libertad y el tiempo uncidos.
El poeta, en octubre de este año cumplirá 96 años, su lenguaje sigue creando sentido, puede considerarse digno continuador de la mística española. Su oficio, el de poeta es contemplar,… luego, quizá decir a los otros. Disfrutar con su poema: “Tu oficio, poeta…” En: Oscuridad adentro. Y para ilustrarse, conviene leer el estudio introductorio “Perpetuo asombro”, de la profesora Emilia Velasco Marcos, con su bibliografía, y por supuesto la antología -de poemas seleccionados por Asunción Escribano Hernández y el propio autor-:
- Muñoz Rojas, José Antonio (2002) Yo sólo sé nombrarte. Salamanca, Universidad de Salamanca, 314 p. ISBN: 847800761X
También resulta enriquecedor y muy interesante leer el epistolario de Vicente Aleixandre:
- Emiliozzi, Irma (edi.) (2005) Cartas de Vicente Aleixandre a José Antonio Muñoz Rojas (1937-1984). Valencia, Pre-Textos, 555 p. ISBN: 8481916455
(2) Muñoz Rojas, José Antonio (2002) Las cosas del campo. 1ª ed. 3ª reimp. Valencia, Pre-Textos, 125 p. ISBN: 8481912506

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